LA PREVENCIÓN
DEL CONSUMO PELIGROSO EN ADOLESCENTES
En la familia siempre es importante que los padres
reconozcan su responsabilidad en el cuidado y educación de los hijos.
En mayor o en menor medida toda somos responsables, todos
adoptamos conductas y tomamos decisiones que conciernen a la educación y
formación de los hijos y los menores en general.
Debe surgir por tanto una concientización y
sensibilización respecto a estos temas que tanto tienen que ver con la
protección y el respeto de los derechos de los niños y adolescentes.
Más allá del amor, que es siempre motor y el gran
rescatista, se debe partir de una actitud básica de respeto hacia el ser en
crecimiento y desarrollo. pero esta actitud de respeto por lo irrepetible del
ser debe estar basada también en el conocimiento y el reconocimiento del papel
que juegan en la educación, la familia y
la cultura edificada en valores positivos.
Frente a la cultura del consumo se debe imponer una
cultura pro vida basada en la educación y formación de la persona y en la
reivindicación (atribuir-reclamar-exigir) del rol de la familia en este
sentido, que es indelegable y que vendría a concretar su misión en la sociedad.
De lo contrario la familia estaría desistiendo-renunciando-abandonando- su
misión.
Desde todos los espacios, cada uno desde su lugar, debemos
realizar el máximo esfuerzo para lograr contrarrestar desde la educación esta
tendencia al consumo descontrolado.
El consumo peligroso en
adolescentes deja consecuencias tales que su prevención desde la educación debe
ser siempre un objetivo de importancia primordial al cual nunca se debería
renunciar.
Viviana Mendez
Orientadora Familiar
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